¿Se juega como se entrena?

por Juan Carlos García Una vez oí a un entrenador decir esta frase y la verdad que desde entonces he visto multitud de ejemplos que confirma...

por Juan Carlos García

Una vez oí a un entrenador decir esta frase y la verdad que desde entonces he visto multitud de ejemplos que confirman y desmienten esta teoría.

Básicamente expondré mis ideas dividas en dos aspectos, por un lado el psicológico y de aptitud, y por otro el técnico.

En el primer apartado hay una cosa que tengo clara, si un jugador lo da todo en un entrenamiento está claro que en un partido donde la exigencia es máxima va a dar también todo lo que tenga dentro para ganar una pelota, un rebote o ganar un partido.

Mientras que aquel jugador que eso de jugar esforzándose durante un partido no lo demuestra cuando se entrena, difícilmente lo hará en un partido, y si es que lo intenta, no va a ser capaz de dar el 100% debido a que no está acostumbrado a hacerlo, y esa fuerza mental que se necesita no la va a tener.

Por otro lado, está el apartado técnico o incluso táctico.
Aquí la diferencia si que es más amplia.

¿Quién no ha tenido nunca un compañero de equipo que en los entrenamientos “se sale”, y que después en los partidos no mantiene ese nivel?
En general, salvo por la mentalidad en ciertos momentos, los entrenamientos deberían ser más difíciles que los partidos, debido en gran medida, a que la labor ofensiva es más complicada, al ser defendido por compañeros, que se saben de memoria los sistemas que vas a utilizar, tus driblings habituales, puntos fuertes y débiles, etc.

Sin embargo a estos jugadores les falta un tema importante, que es en la mayoría de los casos una dureza mental y una capacidad de liderazgo que no poseen y que les impide su total dominio del juego.

Por último está el caso de aquel jugador que aprovecha los entrenamientos para eso, para entrenar cosas que luego hará en los partidos.

Nuevos driblings, a botar con ambas manos, pases imposibles a los compañeros, diferentes maneras de tirar(ganchos, bandejas con la mano menos buena, etc...) y que si se les sabe controlar y dejar hacer, en los partidos no harán estas cosas hasta que no las tengan totalmente dominadas. Es decir, a pesar de que en los entrenamientos pierda balones tontos y haga tiros forzados o poco efectivos, en los partidos sabrá que no debe usar esos recursos porque no le serán efectivos.
Al final todo se reduce a lo mismo, los jugadores con una cabeza bien puesta y con un carácter y mentalidad ganadora son los que acaban triunfando sobre un jugador con mejores cualidades físicas...

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