Bajo la Influencia de Clovis

El domingo escribí la crónica del concierto que Clovis ofreció la noche anterior en el Café & Pop Torgal , un par de minutos más tarde...

El domingo escribí la crónica del concierto que Clovis ofreció la noche anterior en el Café & Pop Torgal, un par de minutos más tarde la borre y reescribí una nueva… de nuevo la deseché. Así hasta hoy, miércoles, la crónica ha sido escrita y quemada unas siete veces, y estoy seguro que esta no es la mejor que se puede escribir (y probablemente tampoco la mejor de las ocho).

Antes de comenzar la crónica me gustaría contaros una cosa. Sentados alrededor de una mesa hace un par de semanas debatíamos el nivel cultural de Ourense, evidentemente se trata de una pequeña ciudad por lo tanto es difícil que albergue un gran concierto o mejor dicho, un concierto destinado al gran público (con esto no estoy hablando de conciertos tipo OT o similares), pero sí, Ourense tiene un alto nivel en cultura “minoritaria”, lo entrecomillo porque por ejemplo la danza clásica o la música pop no es un plato para el gran público. ¿Y porqué este rollo? Quizás para que seamos conscientes, yo el primero, que debemos aprovechar las oportunidades que se nos presentan, es decir, no puede suceder que para ver una buena obra de teatro se den cita 25 personas, cosa que actualmente sucede.

Un concierto en el Café & Pop Torgal es sin duda un lujo. Clovis es una de las bandas más de moda en el panorama indie estatal, para darnos cuenta de ello simplemente tenemos que poner Clovis en el buscador y leer un poquito; el sábado hacían parada en el Torgal y allí en el mismo ambiente que hay cualquier día a la hora de tomar café, estaban Fino Oyonarte y Cristina Plaza como dos más que toman su café y comentan con David que ha perdido el Madrid o lo bien que lo ha hecho la madrugada anterior Rudy en Portland.

Comenzó el concierto con cierto retraso, no tanto como insinuaba Cristina, y todos los allí presentes quedamos Bajo La Influencia de Clovis. Concierto pseudo-eléctrico decían que era, pero sus temas sonaron tranquilos y relajados, desgranaron su último trabajo (Bajo La Influencia), pasearon por su primer largo (Respira) y además nos regalaron alguna que otra versión (personalmente me quedo con la versión del Crazy Feeling de Lou Reed).

Una hora y veinte (corríjanme si me equivoco) de música diferente y especial, quizás su estilo no esté entre mis favoritos, pero he reconocer el esfuerzo (Cristina Plaza estaba acatarrada, así lo ponía en su blog un par de días antes del concierto) que hacen por llegar a la gente.

Tras el concierto, Fino y Cris se colocaron al fondo de la barra momento que los OGTs (incluyo ambos sexos porque eso de OGTas, no me gusta nada) allí congregados aprovechamos para colocar rifas a toda alma que por el lugar vagaba, al final la venta no estuvo mal pero me arrepiento de no habérselas ofrecido a Clovis a ver si es verdad eso de que los artistas nunca llevan dinero encima.


Robo de nuevo la foto al amigo Roque (aquí su nuevo fotolog), gracias.

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