Rock & Roll por Miguel Iglesias

Rondando los 50, de frente despejada pero melena reminiscente de su juventud, chaleco de cuero y guitarra en ristre entró Miguel al bar. A...

Rondando los 50, de frente despejada pero melena reminiscente de su juventud, chaleco de cuero y guitarra en ristre entró Miguel al bar. Allí horas antes de la hora señalada pidió un café en la barra del Moraima y comenzó a departir con camareros y allí presentes. Lo reconozco, no lo pude evitar y pregunté:

     - ¿Que vamos a escuchar esta noche? -

La respuesta no se hizo esperar:

     - Rock & roll - contestó él apoyando el café en la barra
     - Pero ¿del bueno o del que suena en la radio? - insistí
     - Rock & Roll solo hay uno... - y sonrió

Horas más tarde Miguel Iglesias ocupaba el escenario del Moraima con su guitarra y un sombrero, miraba al público ilusionado y reconocía que no tenía demasiado claro como comenzar el concierto así que al igual que Bruce Springsteen en su última visita a tierras gallegas decidió comenzar con la "Rianxeira" (una pieza tradicional gallega que en momentos de ensaltazación de la amistad suele brotar de las gargantas enjugadas en licor-café) y es que como bien dijo mientras tomaba café: esto sería un concierto de rock & roll, así que comenzó como los grandes para después dar paso a composiciones propias y ajenas que el público allí reunido coreaba.

Es complicado escribir una crítica de un concierto de versiones de antemano supones que los temas que el artista ha escogido son buenos y conocidos y es que nadie, a no ser que la velada sea temática, se pondrá a escoger temas mediocres o caras B de los grandes grupos, si bien es cierto que habitualmente los artistas siempre se permiten algún que otro pequeño en forma de canción personal. El caso de Miguel Iglesias no dista de estos estándares: temas conocidos y reconocibles desde el primer acorde, temas que consiguen que los allí reunidos esbocen una sonrisa de alegría al escucharlos e incluso se atrevan a corearlos.

Y desgranando tema tras tema el concierto fue pasando y la noche avanzando; Miguel, su guitarra y su armónica nos regalaron casi dos horas (con pausa para el pitillo) de música en castellano, casi dos horas de rock and roll, casi dos horas de temas como "Llamando a la Tierra" de M-Clan o "Miña Terra Galega" de Siniestro Total con el que concluyó el concierto. Casi dos horas... pero una sonrisa cada vez que lo recordemos.

Aquí os puede interesar

0 seres inteligentes han dicho y tú, ¿a qué esperas?