Cajasiete San Matías 54 - Ópticas Debor Drema Esperanza 47

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. Verde... es el color de la Esperanza, verde fue el color de la primera derrota de...

Verde que te quiero verde.
Verde viento.
Verdes ramas.
Verde...
es el color de la Esperanza, verde fue el color de la primera derrota del 2012, verde fue el color del Ópticas Debor Drema el sábado por la tarde en su visita a la pista del Cajasiete San Matías, quizás una de las más complicadas de la competición.

Ambos equipos comenzamos con mucho respeto por el rival, tanteandonos y cometiendo errores innecesarios; la primera canasta del partido llegó de nuestra mano transcurridos dos minutos y medio del encuentro, comenzamos con un parcial de 0 a 5 a nuestro favor que hacía intuir un partido mucho más fácil de lo que terminó siendo. Y aunque los locales consiguieron acercarse en el electrónico nunca perdimos el liderato en este periodo, que terminó: 9 a 10.

Pero en el segundo periodo las cosas cambiaban mucho: aunque mejorábamos defensivamente parecía que en ataque nos encontrábamos en un bache difícil de superar. Por su parte los chicos de San Matías hacían valer su diferencia de centímetros en la pintura y mediado este segundo periodo lograban dominar el electrónico.

Cometimos nuestro primer-gran-error: cambiamos nuestros objetivos, dejó de importarnos nuestra defensa y nuestro ataque, dejamos de jugar contra el Cajasiete San Matías y comenzamos a hacerlo contra los colegiados del encuentro, olvidándonos que luchar con ellos es perder dos batallas de antemanos: ante ellos y ante nuestros rivales; los colegiados son quienes mandan, nos guste o no y nuestros rivales de aprovechan de nuestra absurda pelea.

Llegamos al descanso del encuentro tan solo 3 puntos abajo: 26 a 23 y con un partido muy abierto por disputar.

Comenzó la segunda mitad del partido con un Cajasiete muy metido en el encuentro, con ganas de romper el partido y terminar ya como ganador del mismo. Pero nosotros no estábamos dispuestos a ello: mejoramos nuestra defensa y comenzamos a jugar buenos ataques pero jugar buenos ataques no implica anotar canastas y el pasado sábado nuestros porcentajes no fueron los correctos (o dicho de otra manera menos políticamente correcta: nuestros porcentajes fueron malos).

Lo que sí conseguimos es que los locales no tuviesen posiciones de tiro cómodas y así contuvimos el vendaval local y es que con un acierto ofensivo casi nulo los locales tan solo consiguieron aumentar en dos puntos su ventaja.

Comenzábamos el último periodo tan solo 5 puntos abajo y con 10 minutos por delante para igualar el marcador. Balón en juego y... llegó nuestro segundo-gran-error, un error que muy posiblemente nos privó de la victoria y es que el primer minuto trajo consigo un parcial de 6 a 0 (debido a dos sendos 2+1) que a la postre resultó decisivo y es que 11 puntos se convirtieron en demasiado camino que recorrer. Luchamos, luchamos hasta el segundo final pero luchar no siempre implica ganar, el sábado no lo implicó.

Podemos ver el partido del sábado como el fin de una gran racha (y es que llegábamos tras una gran serie de seis victorias consecutivas) o bien como una piedra en un largo camino que estamos recorriendo hasta conseguir nuestros objetivos, preferimos evidentemente verlo de esta segunda manera para ello sabemos que la receta es fácil: trabajo, trabajo y más trabajo, aunque no nos equivoquemos un poquito de acierto y suerte nunca viene mal. Así que hasta el lunes, cuando el Náutico visite el pabellón del Lomo Pelado, trabajaremos para lograr una nueva victoria.

Parciales: (9-10); (17-13); (12-10); (16-14); [54-47]

Anotadores: Javi (4 puntos, 3 faltas), Susma (6 puntos, 5 faltas), Chechu (14 puntos, 2 faltas), Antonio (2 puntos, 1 faltas), Andrés (5 puntos, 3 faltas) -quinteto inicial- Cañete (7 puntos, 4 faltas), Julio (- puntos, 1 falta), Riki (5 puntos, - faltas), J.J. (4 puntos, 4 faltas), Jorge (3 puntos, 1 falta)

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