Seis do Nadal "B" 62 - Seis do Nadal "C" 55

Cada derrota trae asociada a si misma una excusa (cuando no dos, tres…) y nosotros podríamos hablar de las nuestras pero ese no es en absol...

Cada derrota trae asociada a si misma una excusa (cuando no dos, tres…) y nosotros podríamos hablar de las nuestras pero ese no es en absoluto nuestro estilo, nosotros tenemos claro que tan solo nos queda una cosa: trabajar, trabajar para hacerlo mejor, trabajar para crecer como equipo, trabajar para minimizar los errores… trabajar esta misma parte. Y es que una de las ventajas de jugar los domingos es  que los lunes se entrena y para bien o para mal uno deja atrás el partido; y hablando del partido…

Comenzamos muy metidos en el partido con ganas de seguir dando pasos hacia delante tras la victoria frente a Nigrán. Nuestro ritmo era el adecuado y aunque estábamos poco acertados de cara al aro nuestra defensa parecía funcionar bien. Poco a poco logramos 8 puntos de ventaja en el marcador y se fueron reduciendo a medida que se efectuaban rotaciones en el quinteto inicial; es cierto que lo “locales” (y es que ambos equipos jugábamos en casa) poco a poco se fueron metiendo en el encuentro por su aciertos no solo por nuestros defectos defensivos llegando a convertir el partido en un intercambio de acciones ofensivas con mayor o menor efectividad. Al término de este intercambio de canastas y de los primeros diez minutos el electrónico reflejaba la igualdad en la pista: 15 a 14.

En el segundo cuarto aumentamos la intensidad defensiva y sobre todo controlamos el rebote defensivo, detalle que nos permitió correr y generar así el juego que nos gusta, poco a poco, de nuevo, fuimos abriendo una pequeña brecha en el marcador más allá de ciertas polémicas decisiones arbitrales que nos situaba 12 puntos por encima en el marcador en el ecuador del partido (18 a 32); y quizás esa diferencia fue el comienzo de nuestros problemas. Y es que como equipo consideramos sentenciado un partido del que solo se había disputado la mitad.

Pensaba escribir “comenzamos la segunda mitad muy relajados” pero no es cierto: comenzamos la segunda mitad es bonus y es que en 1 minuto y 12 segundos se nos habían señalizado ya 5 faltas… Extraño cuando menos. Descentrados y preguntándonos que estaba sucediendo fueron pasando los minutos, minutos que aprovecharon los locales para aproximarse en el marcador paso a paso hasta que sobre la bocina consiguieron igualar el marcador 41 a 41 con un estratosférico triple a tablero desde el medio del campo. Sí el triple fue estratosférico pero sin duda el bofetón que nos llevamos nosotros fue todavía mayor…

De nuevo comenzaba un partido, esta vez a 10 minutos, pero con sensaciones bien diferentes. Cuando comenzaba el primer cuarto nuestro equipo quería dar una buena imagen, hacerlo bien y seguir creciendo, ahora tan solo no queríamos perder, no queríamos ver como nuestro trabajo no servía para nada (iba a escribir “se iba a la mierda” pero este es un blog serio)… sí, teníamos miedo a no-ganar (mucho más que a perder) y con miedo suceden cosas como estas: una canasta en contra es un punto de partido, los brazos se acortan, los rivales parecen tener mil brazos, las ayudas defensivas se tornan en muros infranqueables e incluso ese jugador de segunda que posiblemente no jugase muchos minutos en nuestro equipo se convierte en el pivot con mejor tiro desde Lorbek… y así, con esas sensaciones jugamos nuestro último periodo. Un periodo en el que tuvimos miedo y que si al mismo le sumamos un error en las rotaciones dio al traste con 35 minutos de un trabajo aceptable (vale soy benévolo quizás solo hubiesen sido 20 minutos); felicitar a los ganadores por su victoria y por nunca bajar los brazos, preguntar al personajillo como en 20 minutos tan solo pitó una jugada a nuestro favor, analizar los errores de rotaciones, juego y conceptos pero sobre todo trabajar para seguir creciendo como equipo e individualmente como jugadores (y cuerpo técnico). Y es que las derrotas siempre tienen algo bueno si nos atrevemos a analizarlas y a convertirlas en tropiezos y no en pasos hacia atrás.

Parciales: (10-14); (8-18); (23-9); (21-14); [62-55]


Box Score: Pablo (12 puntos, - faltas); Roi (6 puntos, 5 faltas); Julián (9 puntos, 5 faltas); Raúl (2 puntos, 1 falta); Santi (7 puntos, 2 faltas) –quinteto inicial- Samuel (2 puntos, 1 falta); Dani (- puntos, 2 faltas); Abraham (9 puntos, 1 falta); Gabriel (2 puntos, - faltas); Adrián (- puntos, 3 faltas); Alberto (7 puntos, 2 faltas)

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