La Otra Cara de los Juego Olímpicos

Todos nos acordamos de Eirc Moussambani aquel nadador de Nueva Ginea que se convirtió en la sensación de los Juego Olímpicos de Sydney cuand...

Todos nos acordamos de Eirc Moussambani aquel nadador de Nueva Ginea que se convirtió en la sensación de los Juego Olímpicos de Sydney cuando nadó la prueba de 100 metros libres haciendo una marca de 1 minuto 52,72 segundos, más del doble que sus competidores, una marca superior incluso a la de los 200 metros libres. Aquel día era la primera vez que Moussambani veía una piscina olímpica. Moussambani firmó un contrato con Speedo y de él nunca más se supo.



Pero la historia de Moussambani ya no es única y es que en los pasados Juegos Olímpicos de la Juventud Sima Weah y Mika-Jah Terah tuvieron su momento de gloria como lo tuvo Moussambani; y es que estos dos jóvenes liberianos disputaban por primera vez una carrera en una piscina y es que Weah y Jah entrenan en un río cercano a Monrovia.

Lejos de Iah Thorpe o Michael Phelps, Weah y Terah, no nadaron con bañadores de última generación, de esos que la FINA investiga si son válidos o no, ellos lo hicieron en calzoncillos y es que en Liberia no hay bañadores de competición. Y es que en los Juegos Olímpicos nos encontramos historias cuando menos singulares.

Por cierto, competían en 50 metros libres y llegarón 24 segundos más tarde que el mejor tiempo de su serie (que lo hizo el venezolano Cristian Quintero con una marca de 23,41).

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