Los Cinco Discos Imprescindibles de... Álvaro Jiménez

La mayoría de vosotros asociareis el nombre de Álvaro Jiménez directamente a La Vieja Morla y es que se podría decir que este es el proyect...

La mayoría de vosotros asociareis el nombre de Álvaro Jiménez directamente a La Vieja Morla y es que se podría decir que este es el proyecto más conocido del guitarrista tinerfeño pero no debemos olvidar que hace un par de semanas podíamos en el escenario del Festival Tránsitos con otro de los proyectos en los que está inmerso: Sito Morales Group.

Pero hoy deja la guitarra a un lado y nos presenta su colección de "Los Cinco Discos Imprescindibles...":


Achtung Baby (U2, 1991)


El disco que me hizo tocar la guitarra. No sabía lo que era un delay, los trémolos o una reverb… pero aquellas guitarras afiladas de The Edge me elevaban a otro mundo. Acaba de cumplir 20 años desde su lanzamiento y aún sigue siendo una fuente de inspiración para mí. “Mysterious Ways” fue la preferida, hoy “The Fly” o “One” son canciones fundamentales en mi vida.

Nevermind (Nirvana, 1991)


Lo descubrí escuchando una mañana “Smell like teen Spirit” en los 40 Principales, junto a mi hermano, mientras desayunábamos. Tenía diez años y convencí mi padre para que me lo comprara. Las composiciones excepcionales, la voz desgarrada de Kurt única, experimentan en lo sencillo, crearon escuela y marcaron a toda una generación.

Led Zeppelin I (Led Zeppelin, 1968)


Disco redondo, todas las canciones son obras maestras. En él descubro a Jimmy Page, me encanta su forma de proyectar las guitarras. Nunca el blues había sonado tan alto y osado. “Good times, bad times” es arrolladora. Y a "I´m Gonna Leave You” le debo momentos muy bonitos de mi vida, de vez en cuando aún recurro a ella a la guitarra.

Axis: Bold As Love (Jimi Hendrix, 1967)


Una experiencia cargada de guitarras, mucha adrenalina y ensayos sonoros. “Little Wing” es una obra de arte hecha a base de acordes y una exquisita sensibilidad. Hendrix demuestra que es un gran blusero, pocas veces reconocido entre los mejores. Sin él no tendríamos phaser, fuzz, vibratos… lo reinventó todo y, en tan sólo cuatro años, logró dejarnos el mayor legado guitarrero de la historia. Le escuché tanto que hoy en día lo aborrezco.

Kid A (Radiohead, 2000)


Con este álbum, la electrónica por fin consigue seducirnos a muchos. En él llego a apreciar que el músico domina la tecnología y no al contrario. Las máquinas transmiten perfectamente la sensibilidad de una banda venida a más, en su mejor momento creativo. Algo complejo para el oído de la mayoría. Despliega un arsenal de sintes, baterías electrónicas y demás cacharros que se funden a la perfección con delicadas guitarras y la atormentada voz de York. “Everything in Its Right Place” e “Idioteque” son mis preferidas.

Artículo escrito para el portal musical Muscana

Aquí os puede interesar

0 seres inteligentes han dicho y tú, ¿a qué esperas?