Aprendiendo a Conducir (Learning to Drive)

Lo reconozco mi relación con Isabel Coixet (aunque ella no lo sepa) es de amor odio: creo que hace autenticas obras de arte como Mi Vida...


Lo reconozco mi relación con Isabel Coixet (aunque ella no lo sepa) es de amor odio: creo que hace autenticas obras de arte como Mi Vida sin Mí (donde además descubre a Antony Hegarty a buena parte del mundo) pero también reconozco que es pedante y snob en múltiples situaciones/películas/entrevistas/libros así que con bastante cautela me acerqué a su última película: Aprendiendo a Conducir.

Cuando eres pequeño sabes que te haces mayor cuando puedes conducir, quizás, absurdamente, se ha convertido en un paso hacía la madurez personal, un día importante o una prueba de fuego a nivel social. En Aprendiendo a Conducir Isabel Coixet nos presenta a Wendy, una mujer de éxito que acaba de sufrir un varapalo sentimental y se encuentra en punto muerto sin saber hacia donde orientarse pero consciente que su vida, tal y como la conocía, ha llegado a su fin y es necesario un cambio. Surge así la metáfora: a través de su aprendizaje como conductora comenzará descubrirse a si misma y al mundo que la rodea, un mundo que muy posiblemente nunca ha intentado comprender ni asimilar.

Pero todo aprendiz necesita un maestro, un mentor,es ahí donde aparece Darwan (un estupendo Ben Kingsley) quien se convierte en el guía de Wendy en su aprendizaje... pero he aquí que nace una nueva trama en las vidas de Wendy y Darwan, una trama en el que el maestro se retroalimenta de una teórica aprendiz que tiene mucho que mostrar. 

Una vez más Coixet (o Sarah Kernochan que es quien firma el guión) no se queda solo en la "simpleza" de la relación maestro-aprendiz y expande sus tentáculos hacía ese universo humano que tanto lo gusta explorar, así dentro de Aprendiendo a Conducir nos toparemos con infidelidades, (interesantísimos) choques culturales, filosofía de barra y retratos sociales al más puro estilo Woody Allen. 

Muchos dicen que Coixet se despide de los dramas tan habituales en ella para embarcarse en una comedia... vamos a ver, es cierto que Aprendiendo a Conducir no es un drama al estilo Coixet pero tampoco esperéis una comedia de risas y mandíbulas batientes, Aprendiendo a Conducir es una cinta ligera aunque no por ello menos interesante, una cinta de crecimientos y cambios personales pero no considero que se pueda catalogar de comedia ¿Cómo entonces? Pues quizás de película-Coixet.

Aprendiendo a Conducir es una cinta sin alardes técnicos, sin explosiones ni bombas pero que no las necesita para funcionar porque sí: Aprendiendo a Conducir funciona, es agradable, ligera y entretiene e incluso puede ayudarnos a quizás no ser mejores conductores pero sí mejores personas o por lo menos más transigentes así que para Aprendiendo a Conducir:

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